Tomado de la página web de FAO

http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1072962/

En el Día Internacional del Migrante, aquí tiene seis realidades que pueden hacerle cambiar de opinión sobre la migración y ayudarle a comprender mejor el vínculo entre migración y agricultura.

1. La gente se desplaza, pero básicamente dentro de sus propios países

En 2017, el número de migrantes internacionales en todo el mundo ha alcanzado 258 millones, comparados a los 248 millones de 2015 y a los 220 millones en 2010. Pero a pesar de la percepción del público, la mayor parte de los migrantes -alrededor de 763 millones según las últimas estimaciones-, se desplazan dentro de sus propios países a otras ciudades o localidades rurales.

En países como Nigeria y Uganda, por ejemplo, la migración interna supone hasta el 80 por ciento.

2. La migración forma parte del proceso de desarrollo

La migración juega un papel importante en el proceso permanente de cambio de toda sociedad.

Los migrantes han conformado el mundo en el que vivimos. Han ayudado tanto a sus países de origen como de destino.

En el país de destino, los migrantes aportan su fuerza de trabajo y un variado conjunto de habilidades y conocimientos. En el país de origen, la migración puede reducir la presión sobre los recursos naturales y fomentar un reparto más eficiente del trabajo rural.

Los grupos de la diáspora y los migrantes retornados ayudan también a las áreas rurales a través de inversiones, habilidades y transferencias de tecnología, conocimientos y redes sociales.

Las remesas suponen una fuente adicional de ingresos a menudo importante, y ayudan a las comunidades de los migrantes en sus países de origen a escapar de la pobreza y el hambre.

3. ¿Por qué migra la gente? 

Pie de foto 2: Madres con sus bebés en un campamento para personas desplazadas en Sudán del Sur. El número de desplazados por el conflicto ha ido en aumento. © FAO/Giuseppe Carotenuto Pie de foto 3: “Ahora puedo quedarme y cuidar mi plantación, gracias al apoyo que he recibido”, Paseano Gómez López, ex migrante y agricultor de México, se prepara para ir a su granja a primera hora de la mañana. Forma parte de un proyecto de la FAO que apoya a las comunidades rurales pobres y les da opciones para restaurar o mejorar sus medios de vida. ©Alex Webb/Fotos Magnum para la FAO

Cada día más personas se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a los desastres naturales (inundaciones, sequías, terremotos), el cambio climático, conflictos, violencia, persecución y abusos contra los derechos humanos. En 2016, el número de personas desplazadas por la fuerza alcanzó un record histórico de 66 millones a nivel mundial.

Sin embargo, mucha gente migra porque percibe que no hay otras alternativas para escapar de la pobreza y poder vivir con dignidad.

Alrededor del 40 por ciento de las remesas internacionales se destinan a las zonas rurales, lo que refleja el origen rural de gran parte de los migrantes. Más del 75 por ciento de los pobres y las personas que padecen inseguridad alimentaria viven en zonas rurales, y en su mayoría dependen de la agricultura y de medios de vida basados en los recursos naturales.

La pobreza rural, la inseguridad alimentaria, la falta de oportunidades de empleo y de acceso a la protección social, el agotamiento de los recursos naturales y el deterioro de los medios de vida rurales son todos ellos factores importantes que impulsan la migración.

Debido a la numerosa población rural y al actual proceso de urbanización, la migración de las zonas rurales a las urbanas es algo muy frecuente en África. Sin embargo, las personas también se trasladan de áreas urbanas a áreas rurales, o entre áreas rurales, en forma estacional y circular (yendo y viniendo, a la misma o diferentes áreas).

¿El resultado? Las líneas divisorias entre los espacios urbanos y rurales y los medios de subsistencia son difusas, reflejando una nueva realidad rural-urbana en África.

4. Una población joven en aumento: una creciente necesidad de oportunidades de empleo

La migración tiene un factor de edad importante. Un tercio de todos los migrantes internacionales de países en desarrollo tienen entre 15 y 35 años.

Se espera que la población joven se triplique y supere los 350 millones para 2050. La mayoría de los jóvenes vive en áreas rurales y a menudo trabajan en la agricultura. Esto supone una gran presión sobre las economías rurales.

Los jóvenes rurales son más propensos a migrar, en busca de mejores oportunidades y para lograr sus metas y cumplir sus aspiraciones personales.

En África, alrededor de 380 millones de personas ingresarán al mercado laboral para 2030. De ellas, cerca de 220 millones lo harán en áreas rurales.

El desafío en las próximas décadas será generar suficientes empleos para absorber esta creciente fuerza laboral.

Mapa del Atlas: África rural en movimiento. La gran mayoría de los africanos subsaharianos (75 por ciento) migran dentro de África. El África subsahariana “está en movimiento”, pero principalmente dentro del propio continente.

5. ¿Qué papel pueden desempeñar la agricultura y el desarrollo rural?

Las áreas rurales conforman y seguirán conformando la migración en las próximas décadas en muchos países. La agricultura y el desarrollo rural deben ser parte integral en las respuestas a los grandes movimientos migratorios, y aprovechar así el potencial de la migración para el desarrollo.

La agricultura y el desarrollo rural pueden crear oportunidades de negocio y de empleo agrícola -y no agrícola- para los jóvenes. Pueden crear condiciones por las cuales las personas migren por su propia elección y no por necesidad.

6. El futuro de la migración

¿Cuántas personas migrarán? ¿Por qué? ¿Quiénes serán? ¿Dónde irán?

Predecir las respuestas exactas es imposible.

Pero saber más sobre la migración puede ayudarnos a responder mejor ante este fenómeno.

La decisión de una persona rural de migrar no debería estar motivada por la supervivencia o por creer es la única opción viable para una vida decente, sino inspirada por el anhelo de nuevas vivencias.

El reto es abordar los factores estructurales de los grandes movimientos de personas para que la migración sea segura, ordenada y regular. De esta manera, la migración puede contribuir al crecimiento económico y mejorar la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia rurales, haciendo que los países progresen para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La FAO y sus socios trabajan para abordar los factores que obligan a las personas a migrar. La FAO y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) han sido elegidas para copresidir el Grupo Mundial sobre Migración (GMG, por sus siglas en inglés) en 2018. El GMG es un organismo interinstitucional para el diálogo mundial sobre migración y desempeñará un papel importante para negociar la adopción del Pacto mundial sobre migración segura, regular y ordenada en 2018.

Acceda a más información sobre la FAO y la migración, y sobre la migración rural en África.